El patrimonio cultural de los pueblos y valles del pirineo aragonés y la riqueza paisajística de sus espacios naturales confieren a este territorio un gran atractivo para los turistas de toda la península. Tanto para los que buscan relajarse y disfrutar de su gastonomía como los que buscan realizar cualquier tipo de deporte de aventura o de invierno. En concreto, para los esquiadores, las estaciones situadas en el pirineo aragonés tienen un gran prestigio y tradición. Sobretodo si tenemos en cuenta que la primera estación de esquí española fue la de Candanchú en 1.929.
En el Pirineo aragonés podemos encontrar las siguientes estaciones de esquí alpino: Astún, Candanchú, Cerler, formigal y Panticosa. También existen varias estaciones pequeñitas para la práctica del esquí de fondo que son Linza, Llanos, Pineta y Partacua. Desde Jaca es posible acceder en pocos minutos a la mayoría de ellas, siendo además la población turística de referencia de la zona.
Desde hace años, se está trabajando para que Jaca sea la sede olímpica de unos juegos de invierno. De conseguirlo, catapultaría la región a nivel mundial, además de las mejoras que supodría por la inversión que realizarían los diferentes gobiernos implicados.







