Saint Moritz
Emplazada en el Cantón de Grisones es uno de los destinos de vacaciones más conocidos del mundo, se caracteriza por ser un pueblo elegante y exclusivo, con un ambiente cosmopolita, elegido por los ricos y famosos de Europa y el mundo para pasar las vacaciones de invierno.
Se halla a una altura de 1.856 metros en pleno paisaje de lagos de la Alta Engadina, donde el sol brilla durante 322 días al año, un lugar donde el deportista de invierno tiene a su disposición 350 kilómetros de pistas con una moderna infraestructura.
Algunas ofertas de deporte invernal incluyen el fun park snowboarders con un halfpipe explotado durante todo el año, saltos tándem con paracaídas así como entrenamiento en altura. Los excursionistas de invierno también tienen lugar en Saint Moritz, donde encontrarán una red de caminos de 150 kilómetros.
Conocida internacionalmente por ser el lugar europeo donde el glamour y la farándula se exhibe durante el invierno que le ha valido ser reconocida por el “clima champaña”, pero donde tampoco faltan personajes célebres, políticos y familias reales.
Con un carnet de huésped se puede utilizar el ferrocarril de montaña, el autobús, otros servicios y numerosos beneficios que los visitantes podrán aprovechar durante su estancia en la Alta Engadina.
Los trenes rojos de Rhätische Bahn llevan a los huéspedes de St. Moritz rápidamente a las atracciones cercanas como las zonas de esquí Diavolezza y Lagalp, el parque nacional de la Baja Engadina, con el exprés Bernina al Puschlav meridional o bien con el famoso exprés glaciar a Chur y luego hasta el Valais.
St. Moritz es una estación de esquí de gran altitud con un excelente registro de nieve, donde se puede practicar esquí glaciar y donde, en 1864 se iniciaron las vacaciones para practicar deportes de invierno, siendo el patinaje el más popular por aquélla época cuando el esquí era considerado un deporte serio.







