Chamonix
En la falda del Mont Blanc, la estación de esquí de Chamonix se beneficia de una panorámica excepcional de la zona. Cumbre del alpinismo francés, hasta ella acuden visitantes desde distintos puntos del mundo desde hace más de doscientos años. Con el tiempo se ha convertido en un lugar de parada obligatoria para los expertos del esquí alpino.
Hay que decir que se trata de una estación con luces y sombras, pero las virtudes superan algunos problemas. Al fin y al cabo, cuenta con las mejores pistas negras de Francia, con una nieve de gran calidad y descensos míticos como la Vallé Blanche. La ciudad ofrece todas las comodidades que podamos imaginar en un destino turístico de montaña.
Chamonix cuenta con monitores especializados y equipos específicos protegidos (snow-park, boardercross…) para practicar los nuevos deportes (snowboard, telemark…desde la iniciación hasta el perfeccionamiento). Por si lo dicho fuera poco, ofrece la posibilidad de acceder al mítico Aiguille du Midi gracias al teleférico y disfrutar de un descenso inolvidable.







